¿Tengo que registrar mi novela? Qué es el Registro de la Propiedad Intelectual

Es un ente público que se fundó en 1880 y que sirve para dar fe de que, a fecha del registro, el autor de una obra —sea un manuscrito o un proyecto elaborado— dijo que esa obra era suya.

¿Es obligatorio registrar una novela, un poemario o un libro de no ficción en el Registro de la Propiedad Intelectual?

Desde 1987 ya no es obligatorio registrar las obras propias al Registro de la Propiedad Intelectual. Se considera que el autor tiene la propiedad intelectual de la obra por el solo hecho de haberla escrito, no por haberla registrado. La propiedad intelectual de una obra no es transferible: siempre pertenece al autor.

Libro con pluma
Imagen recurso de una libreta abierto con una pluma

¿Por qué se habla del registro de la obra, entonces?

Es una forma que tiene el autor de evidenciar que la obra le pertenece en el caso de que, durante un litigo, el autor tenga que probar su autoría. No es habitual que las obras de los autores sean copiadas por otros, robadas o, como se conoce coloquialmente, «fusiladas». Y menos aún cuando los autores no son conocidos. De todas formas, como haberlos haylos, algunos autores necesitan tener la seguridad de que podrán reclamar como suya la obra que han escrito. Para poder hacerlo hay diversos sistemas, tanto de pago como gratuitos.

¿Cómo puedo reclamar una obra como mía en caso de litigio?

El registro de una obra en el Registro de la Propiedad Intelectual es voluntario y le da al autor la seguridad de que en algún lugar oficial queda evidenciada su autoría respecto a una determinada obra. De la misma manera, se puede hacer un depósito notarial, enviarse a uno mismo la obra impresa por correo ordinario y no abrir el sobre (de forma que el matasellos sea la prueba de la fecha de envío) o bien enviar el manuscrito a alguien de confianza por correo electrónico.

La idea del registro (tanto formal como informal) es poder probar que en una determinada fecha el manuscrito ya existía en una determinada forma y que la persona autora de la obra era una concreta. En caso de litigio, esta sería una de las pruebas a aportar.

¿Cómo puedo asegurar que nadie copiará mi obra?

Esto no se puede asegurar, pero es una garantía tener la obra registrada de alguna forma y poner en la página de créditos la figura del copyright ©.

Otra forma es firmar un contrato de confidencialidad con la editorial o los profesionales de la corrección, el diseño y la maquetación, de manera que se constate en el contrato que solo se trabajará el texto en la forma estipulada en él. Una factura o un presupuesto con las condiciones de trabajo también sería una forma de quedar tranquilo con el profesional que va a trabajar con tu texto.

Un contrato de edición es otra de las formas de evidenciar qué se hará con el texto del autor, y garantiza la profesionalidad del editor y de la editorial. Además, el contrato de edición incluye las condiciones de edición y publicación del texto, con lo que es imprescindible si vas a trabajar con un editor o con una editorial.

Trabajar con profesionales es la mejor garantía para estar tranquilo, para saber que tu obra está en buenas manos.